Reunión de Verano
Agosto 10-12, 2011
¡Somos el cuerpo de Cristo! Dios nos está levantando y haciendo que combinemos juntos en amor para que Él pueda derramar Sus bendiciones ordenadas sobre nosotros, como está declarado en el Salmo 133. Su rica herencia es para ser disfrutada y heredada por cada generación. Sin embargo, primero hay que reconocer que la bendición del Padre es para TODOS sus hijos. No somos huérfanos, sino somos sus hijos escogidos. Cuando reconocemos, recibimos, y empezamos a caminar en la bendición del Padre, nuestras vidas, familias, y ministerios serán afectados y transformados.
Es nuestro placer de invitarle a usted y a su familia a acompañarnos este agosto en la Reunión de Verano. Estamos orando por usted y preparando para su visita. Nuestro deseo es de proveerle un lugar para que disfrute la presencia del Señor y reciba todo lo que Él tiene para usted.